Hoy queremos dejaros este fantástico video de Andalucía Travel TV en el que podreis ver un maravilloso reportaje sobre nuestra bodega y el vino biodinámico.
7/11/13
4/11/13
Agua y otros insumos
El
viñedo es un cultivo tradicional de secano perfectamente adaptado a nuestro
clima y suelo, y como tal debe defenderse y apoyarse. Sin embargo su
transformación a regadío en los últimos tiempos es una realidad que no puede
obviarse. El consumo de agua en zonas donde el recurso ya es escaso o se
realiza de manera inadecuada tiene impactos ya visibles en numerosas zonas de
nuestro territorio. Es por eso necesario promover buenas prácticas en la
superficie en riego existente para mejorar la eficiencia en el uso de un
recurso cada vez más escaso y alcanzar el necesario equilibrio entre producción
y sostenibilidad.
Para
lograrlo las recomendaciones de WWF ofrecen algunas claves en el siguiente
apartado:
El
uso racional del agua en el riego
La
vid es una planta perfectamente adaptada al secano. Muestra de ello son los
viñedos existentes en zonas donde las precipitaciones anuales rozan los 300 mm,
en los que puede incluso aparecer asociado a otros cultivos, como el olivar o
el almendro.
El
riego en la obtención de uvas para vinificación de calidad es objeto de
controversia. La mala gestión puede provocar excesivo crecimiento vegetativo,
retraso en la maduración o deficiencias en la coloración del vino, entre otros
problemas que influyen negativamente tanto en campo como en bodega. A esto se
le unen negativas consecuencias ambientales como la sobreexplotación de los
acuíferos o la salinización del suelo.
El
cultivo tradicional de la viña es una alternativa en aquellas zonas donde la
disponibilidad de agua sea un factor limitante para otros cultivos, pudiendo
ofrecer cosechas en calidad y cantidad adecuadas. Por ello, el riego se
justifica sólo como apoyo en situaciones extremas de sequía, en las que se
pueda poner en riesgo el futuro de la plantación, o bien a través de
estrategias de riego deficitario controlado. La optimización y eficiencia en el
uso del agua es prioritaria, más aún ante los efectos previstos del cambio
climático, recomendándose para lograrlo exclusivamente el riego por goteo.
Conocer
el comportamiento de nuestro suelo, de la viña y de las condiciones
climatológicas de la zona es clave a la hora de gestionar el riego. Las
necesidades hídricas de la vid no son constantes, sino que van variando a lo
largo de su ciclo.
En años
normales y en la región de clima mediterráneo, las lluvias cubren las
necesidades hídricas de la vid desde el otoño hasta finales de primavera. El
período de mayor necesidad de agua va desde el cuajado hasta la vendimia, por
lo tanto, el riego se podría prácticamente limitar a los meses de verano. En
total, el aporte supondrá entre 1000 y 2000 m3/ha
para la mayoría de nuestros viñedos. No osbtante, mediante técnicas de riego
deficitario pueden disminuirse en un porcentaje importante la cantidad de agua
a aplicar
sin
comprometer la viabilidad de la cosecha.
Existen no
obstante una serie de recomendaciones de carácter general para hacer un uso
apropiado y eficiente del agua en regadío. El primer aspecto básico y vital es
contar con la autorización o concesión para el uso
del agua, expedida por la autoridad competente. Es un
aspecto clave para evitar la sobreexplotación de los acuíferos, así como
captaciones ilegales con impactos ambientales y sociales destacables.
Otros
criterios clave para obtener un
uso eficiente del agua son:
·
Instalación de caudalímetro para calcular el
consumo de agua, detectar posibles fugas en la instalación, etc.
·
Conocer la calidad del agua disponible, para
evitar problemas de salinización o contaminación del suelo.
·
Analizar las características del suelo, al menos
su capacidad de retención de agua, para establecer la dosis de riego adecuada.
·
Calcular las necesidades de agua del cultivo:
• Mediante métodos indirectos, como pueden ser las
recomendaciones dadas por los
·
servicios de asesoramiento al regante
• Mediante métodos directos, a través del uso de
sensores de humedad de suelo
·
Determinar de la dosis y frecuencia de riegos en
función de las características del suelo y las necesidades del cultivo, antes
mencionadas. Es importante optimizar los
pulsos de riegos, ya que en muchas ocasiones es mejor regar con 2
pulsos de 20 minutos espaciados en el día que 1 sólo pulso de 40 minutos.
·
Llevar un registro detallado del riego en un
cuaderno de campo, que nos permitirá detectar errores, prácticas adecuadas,
etc.
·
Realizar un adecuado mantenimiento de las
instalaciones de riego.
·
Contar con formación adecuada en temas de riego y
fertilización, para evitar la contaminación de las masas de agua.
·
Emplear el sistema de riego más adecuado a las
características del cultivo y, siempre que sea posible, las últimas tecnologías
disponibles. En este sentido existen experiencias interesantes como el uso de
teledetección o el uso de dendrometría que permiten ajustar la dosis de agua a
las necesidades reales del cultivo y a las características de nuestra finca.
1/11/13
Bodega Schatz participará en la Jornada sobre Vinos Artesanales
La cita tendrá lugar el jueves 7
de Noviembre, en horario de 16 a 21 horas, y en ella se pretende acercar al público a las últimas tendencias en el mundo de la enología dando
a conocer a los clientes en profundidad esta
filosofía.
Aprenderemos a diferenciar a estos vinos de los convencionales y captaremos las diferencias entre los subtipos entre ellos mismos: orgánicos, ecológicos, naturales.. y las técnicas utilizadas para la fermentación, estabilización, clarificación, correcciones, adición de sulfuroso y ante todo, su esmero por la calidad de la materia prima y el cuidado del viñedo.

Bodegas que asistirán:
Aprenderemos a diferenciar a estos vinos de los convencionales y captaremos las diferencias entre los subtipos entre ellos mismos: orgánicos, ecológicos, naturales.. y las técnicas utilizadas para la fermentación, estabilización, clarificación, correcciones, adición de sulfuroso y ante todo, su esmero por la calidad de la materia prima y el cuidado del viñedo.

Bodegas que asistirán:
Bodega Almaroja.- Carlota Allen
Bodega Bruno Ruiz.-Juan Ruiz Villanueva
Bodega Alfredo Maestro.-Alfredo Maestro
Bodega Alfredo Maestro.-Alfredo Maestro
Bodega Marenas.-Jose Miguel Marquez
Bodega Pedro Olivares.- Pedro Olivares
Bodega Dominio del Urogallo.- Nicolás Marcos
Bodegas Patio.-Samuel Cano
Bodega Sexto Elemento.- Rafael Lopez
Bodega Pedro Olivares.- Pedro Olivares
Bodega Dominio del Urogallo.- Nicolás Marcos
Bodegas Patio.-Samuel Cano
Bodega Sexto Elemento.- Rafael Lopez
Bodega F. Schatz.-Federico Schatz
Bodegas Viñatigo.-Juan Jesús Mendez
Una jornada original y muy diferente que ningún amante del mundo del vino se debería perder.
Bodegas Viñatigo.-Juan Jesús Mendez
Una jornada original y muy diferente que ningún amante del mundo del vino se debería perder.
30/10/13
La importancia de la materia orgánica
En
las recomendaciones de la WWF, hoy queremos centrarnos en la importancia de la
materia orgánica, para la que la organización apoya el empleo de ganado para el
control de la vegetación espontánea durante el invierno y siega de la cubierta
vegetal. El más adecuado y extendido es el ovino, que no ramonea y aporta
estiércol de gran calidad. En este caso, los acuerdos entre viticultores y
ganaderos son interesantes para ambos por el beneficio mutuo obtenido.
La
materia orgánica es mucho más que un fertilizante. No se aplica para nutrir a
la viña, sino para nutrir a la tierra, y será ésta quien alimente y fortalezca
a la planta. Ésta es la principal diferencia de enfoque entre la fertilización
química y la orgánica.
En
la tierra
- Interviene positivamente en la estructura, sirviendo de elemento aglutinante entre las partículas minerales, estabilizando los agregados, mejorando la porosidad del suelo y su resistencia a procesos erosivos.
- Aumenta la retención de agua, pues las partículas orgánicas funcionan como pequeñas esponjas. Al existir mayor permeabilidad mejora el drenaje, reduciendo pérdidas por escorrentía y evaporación.
- Incrementa la retención de nutrientes. El complejo arcillo-húmico funciona como despensa, permitiendo la formación de compuestos estables que evitan la pérdida de elementos nutritivos. El nitrógeno se mantiene en forma orgánica.
- Favorece la solubilidad de elementos minerales y mejora la asimilación de nutrientes por parte de la planta.
En
la viña
- Pone a disposición del cultivo nutrientes orgánicos de mayor calidad y disponibilidad prolongada.
- Favorece la micorrización de las raíces y con ello su capacidad de exploración de la tierra, permitiendo un mejor aprovechamiento de los nutrientes y agua disponibles, soportando mejor periodos secos y suelos pobres.
- Aumenta la resistencia de las raíces frente a patógenos debido a las micorrizas.
- Posibilita un crecimiento de la planta más equilibrado y un tejido vegetal menos atractivo a plagas y enfermedades.
Por
todo lo expuesto, la mejor estrategia en cuanto a la nutrición de la viña es la
fertilización orgánica. Conocer la situación de nuestro suelo, en cuanto a
porcentaje de materia orgánica, estructura, etc., es fundamental para adecuar
los aportes fertilizantes a las necesidades reales del cultivo. Hay que
considerar que las tierras arcillosas requieren aportes orgánicos más dilatados
en el tiempo y maduros, en comparación con las arenosas, más aireadas, y en las
que la materia orgánica evoluciona más rápidamente.
En
principio la viña no es un cultivo muy exigente, al estar perfectamente
aclimatado a suelos pobres y a las condiciones del clima mediterráneo. En
cualquier caso, para determinar las necesidades de nutrientes de nuestro
cultivo es aconsejable realizar análisis foliares y de suelo periódicos.
Los
aportes orgánicos pueden tener una procedencia diversa, condicionando la dosis y
la fecha de aplicación. En general es deseable la fermentación previa o
compostaje de los restos orgánicos, estiércoles, etc. que apliquemos al
terreno, para evitar la transmisión de enfermedades o semillas de otras
plantas, así como su análisis previo para descartar la presencia de
contaminantes.
29/10/13
Bodega Schatz en Diario Sur
En la última semana hemos tenido el honor de recibir en nuestra bodega a Lorena Codes, periodista del suplemento de Diario Sur "Gente de Málaga", quien nos ha realizado este maravilloso reportaje que os dejamos a continuación.
Esperamos que lo disfruteis tanto como nosotros.
Esperamos que lo disfruteis tanto como nosotros.
25/10/13
Calendario para control de vegetación espontánea
Las
intervenciones más frecuentes en viñedos para el control de vegetación
espontánea son:
•
Finales de invierno y principios de primavera: se incorpora la cubierta vegetal
(en caso de haberla).
•
Hasta el verano: pueden ser necesarios uno o dos pases de cara a controlar la
vegetación espontánea crecida durante éste periodo.
•
En la línea de cepas: puede eliminarse la vegetación espontánea mediante cava
manual o mecánica. Actualmente existen numerosos aperos para acoplar al
tractor, que permiten incluso la automatización de la escarda. No obstante, en
las labores se ha de prestar especial atención a no dañar al cultivo.
Recomendable son entre dos y cuatro intervenciones por campaña.
•
En función del carácter del terreno, tras la recolección o las intervenciones
de poda, pase con cultivador para mullir su superficie. Para la incorporación
de abonos orgánicos como compost o estiércol se puede aprovechar el pase de
incorporación de la cubierta vegetal.
22/10/13
Trabajar la tierra para conservarla
El
laboreo ha de perseguir un objetivo y responder a una necesidad real,
desterrando cuestiones banales como los criterios estéticos, en un afán por
presentar el suelo descubierto. Las intervenciones mecánicas en el terreno
modifican sus propiedades físicas, químicas y biológicas.
Ésta
es precisamente una de las razones del laboreo, pues persigue equilibrarlas,
mantenerlas y mejorarlas ya sea directamente o mediante la incorporación de
materiales orgánicos.
Cuando el
laboreo se realiza de forma desmedida e innecesaria, comienzan a producirse una
serie de efectos indeseables en el suelo, como:
- Degradación de la estructura, compactación bajo la superficie y disminución del aire en los poros, perjudicando el crecimiento radicular.
- Pérdida de materia orgánica por aumento de la velocidad de mineralización.
- Disminución de micro y macroorganismos, influyendo negativamente en la fertilidad natural de la tierra.
- Mayor fragilidad de los agregados por disminución de la materia orgánica.
- Reducción de la capacidad de filtración del agua y favorecimiento de encharcamiento y escorrentía.
- Pérdida del agua retenida y de la capacidad de almacenaje en las primeras capas.
Esta
alteración en las propiedades del suelo se traduce en síntomas erosivos,
teniendo especial incidencia negativa en zonas con pendiente. No es cuestión de
prohibir el laboreo ya que, salvo contadas excepciones, es una práctica
necesaria, pero hay que hacerlo de la manera correcta. Por ello, se proponen
las siguientes estrategias para obtener los mejores resultados con el mínimo
impacto.
En el caso de
que la viña esté situada en zona de pendiente,
los pases se han de realizar en la medida de lo posible de forma perpendicular
o transversal a ésta, siguiendo las curvas de nivel. De lo contrario, es
necesario el uso de cubierta vegetal, como mínimo desde otoño a primavera, si
se quiere minimizar la pérdida de la capa fértil del suelo.
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