14/6/13
Bodegas F. Schatz participa en FIVE 2013 en su edición virtual
La Feria Internacional del Vino Ecológico (FIVE) celebrará entre el 21 y 30 de junio su cuarta edición inaugurando su versión virtual, manteniéndose la feria presencial en los años pares. En esta ocasión, Bodegas F. Schatz formará parte de esta iniciativa única, en la que a través de este encuentro virtual enológico, se busca conseguir una mayor interacción en el sector.
Five ha contado en ediciones anteriores con la participación de bodegas de España, Portugal y Francia, y la presencia de importadores de 16 países, algunos con una gran tradición de importación de vino, como Alemania, Inglaterra y Estados Unidos y otros de mercados emergentes, como China y Japón.
Bodegas Schatz participa además en el concurso que tendrá lugar los días 17 y 18 de junio con su buque insignia, el Acinipo. Esperamos poder contaros pronto buenas noticias.
Os dejamos los enlaces al evento
http://www.five-bio.com/
http://www.five-bio.com/es/web/concurso_vinos_eco_estella
12/6/13
La botella de vino, algo más que un recipiente
Si bien para ir al origen de los vinos hay que remontarse a la época de los fenicios, quienes golpeaban las uvas con piedras para beber su jugo, el origen de la botella de vino está en el pueblo griego y romano.
Desde que existe el vino, una de las mayores preocupaciones del hombre con respecto a él ha sido la manera de transportarlo de un lugar a otro. Los griegos y los romanos, grandes bebedores de vino, utilizaban distintos recipientes fabricados con materiales como pieles de animales o vasijas de barro. Si bien el resultado facilitaba el transporte de este preciado líquido, el vino se acababa estropeando y perdiendo parte de su sabor.
Pero se dieron cuenta de que no era tanto el material del que estaba hecho el envase lo que manipulaba el sabor del vino si no el contacto con el aire. Así aparecieron los envases de vidrio, que no sólo conservaban perfectamente el vino, sino que también lo mejoraba con el paso del tiempo. Fue a partir del S.XII cuando el vidrio alcanza un desarrollo amplio y se consigue generalizar su fabricación, aunque fuera un lujo que se podían permitir muy pocos.
Las primeras botellas tenían un color oscuro y posteriormente se desarrollaron los vidrios blancos y verdes. Los vinos blancos y rosados se solían embotellar en botellas de cristal incoloro para lucir su capa, aunque resulta más óptimo el envase en vidrio.
También hace falta resaltar los nombres y capacidades de las botellas. En España, casi todos los nombres de éstas son de origen francés. La Bordelesa, cilíndrica, alta y de hombros anchos, es una de las botellas más utilizadas. La más antigua es la Borgoña, que también es cilíndrica aunque tiene los hombros caídos. Según el tipo de botella alberga un tipo de vino distinto en su interior, la botella Rhin, con forma de flauta, se utiliza generalmente para los vinos blancos y rosados. También, la Alsaciana, delgada y con los hombros muy caidos o la de Champagne que se utiliza para casi todos los cavas. Otras son más originales como la italiana Chianti, que viene recubierta con una especie de cesta de paja o inconfundibles como la Jerezana en la que se embotellan muchos vinos de Jerez.
El tamaño también es algo a tener en cuenta respecto a la botella. Hay una gran variedad de tamaños, aunque el envase más utilizado es de 75 centilitros. Existe otro tipo de botella llamado Magnum que dobla el contenido, es decir 1,5 litros. Los envases de vidrio con mayor capacidad retrasan el proceso de envejecimiento y contribuyen a una mejor evolución y conservación del vino. A continuación, tenemos el Jeroboam o Doble Magnum,el Rehoboam, el Mathusalem, el Salmanazar, el Barlthazar, el Nabuchodonosor de 3, 4.5, 6, 9, 12 y 15 litros respectivamente. En la cultura del vino, la botella resulta un elemento distintivo e insustituible. A parte de permitir conservar el líquido, da personalidad y empaque a una marca.
La utilización de la botella como recipiente de vino va paralela a la extensión del tapón de corcho a lo largo del siglo XVIII. El tapón de corcho es imprescindible para acompañar a cualquier vino de calidad. Éste tiene que garantizar el cierre hermético para evitar la entrada de oxigeno y la intromisión de sabores u olores que puedan afectar al vino. La humedad que debe mantener para que cumpla su función debe de estar entre el 60 y 70 por ciento para tratar de evitar que el vino pierda consistencia y volumen.
Sobre el corcho, a pesar de que la gente piense que es un simple tapón para mantener el vino en la botella, existe todo un mundo de posibilidades.
Hay tres tipos distintos de corchos; el natural, el colmatado y el aglomerado. El tapón de corcho natural es una pieza en forma de cilindro recto obtenido por procesos mecánicos de corte a partir de la corteza del alcornoque. El colmatado está elaborado con polvo del mismo corcho. Es el más económico, por lo que es utilizado por los vinos que tienen una vida corta. Por último, el tapón de corcho aglomerado se utiliza para envases de vidrio que tienen en su interior caldos alcohólicos, ya que su finalidad es impedir que entre el aire en la botella y que se pierda la más mínima cantidad de líquido.
Combinando estos tres tipos de corchos se da lugar a otros como por ejemplo el tapón de corcho aglomerado con discos de corcho natural, el tapón M 08 formado por un cilindro de corcho natural microgranulado, el C 08 que mezcla corcho natural y cola de colmatar , o el A 08, cilindro de aglomerado hecho de corcho natural.
Noticia extraída de la Guía Repsol
Desde que existe el vino, una de las mayores preocupaciones del hombre con respecto a él ha sido la manera de transportarlo de un lugar a otro. Los griegos y los romanos, grandes bebedores de vino, utilizaban distintos recipientes fabricados con materiales como pieles de animales o vasijas de barro. Si bien el resultado facilitaba el transporte de este preciado líquido, el vino se acababa estropeando y perdiendo parte de su sabor.
Pero se dieron cuenta de que no era tanto el material del que estaba hecho el envase lo que manipulaba el sabor del vino si no el contacto con el aire. Así aparecieron los envases de vidrio, que no sólo conservaban perfectamente el vino, sino que también lo mejoraba con el paso del tiempo. Fue a partir del S.XII cuando el vidrio alcanza un desarrollo amplio y se consigue generalizar su fabricación, aunque fuera un lujo que se podían permitir muy pocos.
Las primeras botellas tenían un color oscuro y posteriormente se desarrollaron los vidrios blancos y verdes. Los vinos blancos y rosados se solían embotellar en botellas de cristal incoloro para lucir su capa, aunque resulta más óptimo el envase en vidrio.
También hace falta resaltar los nombres y capacidades de las botellas. En España, casi todos los nombres de éstas son de origen francés. La Bordelesa, cilíndrica, alta y de hombros anchos, es una de las botellas más utilizadas. La más antigua es la Borgoña, que también es cilíndrica aunque tiene los hombros caídos. Según el tipo de botella alberga un tipo de vino distinto en su interior, la botella Rhin, con forma de flauta, se utiliza generalmente para los vinos blancos y rosados. También, la Alsaciana, delgada y con los hombros muy caidos o la de Champagne que se utiliza para casi todos los cavas. Otras son más originales como la italiana Chianti, que viene recubierta con una especie de cesta de paja o inconfundibles como la Jerezana en la que se embotellan muchos vinos de Jerez.
El tamaño también es algo a tener en cuenta respecto a la botella. Hay una gran variedad de tamaños, aunque el envase más utilizado es de 75 centilitros. Existe otro tipo de botella llamado Magnum que dobla el contenido, es decir 1,5 litros. Los envases de vidrio con mayor capacidad retrasan el proceso de envejecimiento y contribuyen a una mejor evolución y conservación del vino. A continuación, tenemos el Jeroboam o Doble Magnum,el Rehoboam, el Mathusalem, el Salmanazar, el Barlthazar, el Nabuchodonosor de 3, 4.5, 6, 9, 12 y 15 litros respectivamente. En la cultura del vino, la botella resulta un elemento distintivo e insustituible. A parte de permitir conservar el líquido, da personalidad y empaque a una marca.
La utilización de la botella como recipiente de vino va paralela a la extensión del tapón de corcho a lo largo del siglo XVIII. El tapón de corcho es imprescindible para acompañar a cualquier vino de calidad. Éste tiene que garantizar el cierre hermético para evitar la entrada de oxigeno y la intromisión de sabores u olores que puedan afectar al vino. La humedad que debe mantener para que cumpla su función debe de estar entre el 60 y 70 por ciento para tratar de evitar que el vino pierda consistencia y volumen.
Sobre el corcho, a pesar de que la gente piense que es un simple tapón para mantener el vino en la botella, existe todo un mundo de posibilidades.
Hay tres tipos distintos de corchos; el natural, el colmatado y el aglomerado. El tapón de corcho natural es una pieza en forma de cilindro recto obtenido por procesos mecánicos de corte a partir de la corteza del alcornoque. El colmatado está elaborado con polvo del mismo corcho. Es el más económico, por lo que es utilizado por los vinos que tienen una vida corta. Por último, el tapón de corcho aglomerado se utiliza para envases de vidrio que tienen en su interior caldos alcohólicos, ya que su finalidad es impedir que entre el aire en la botella y que se pierda la más mínima cantidad de líquido.
Combinando estos tres tipos de corchos se da lugar a otros como por ejemplo el tapón de corcho aglomerado con discos de corcho natural, el tapón M 08 formado por un cilindro de corcho natural microgranulado, el C 08 que mezcla corcho natural y cola de colmatar , o el A 08, cilindro de aglomerado hecho de corcho natural.
Noticia extraída de la Guía Repsol
5/6/13
El caracter seductor del vino como elemento de valor
POR JOSÉ SAENZ DE SANTAMARIA, DIRECTOR GENERAL DE RIVERCAP
El vino se ha convertido en un fenómeno cultural mundial gracias a la globalización del comercio y la evolución productora del nuevo mundo, pero su marketing y su comunicación necesitan un tratamiento personalizado para elevar su valor como producto singular que marca un estilo, y una manera de entender la vida.
Allá por los años 80 del siglo pasado decía Robert Mondavi, icono del vino del nuevo mundo, que “A meal without wine is like a day without sunshine” o lo que es lo mismo “una comida sin vino, es como un día sin sol”.
Este año Robert Mondavi cumpliría 100 años de su nacimiento. Su trabajo, y el de muchos pacientes bodegueros Californianos por hacer del vino un placer, de buen gusto, y de cultura, ha sido titánico a lo largo de estos últimos 30 años. Y consiguieron lo que querían. Hoy Estados Unidos es considerado el mayor mercado de vino del mundo, en valor y en volumen.
Pero si hay una característica que destaca y diferencia a los productores de los EE.UU es, por una parte, la inversión en envase, marketing y diseño de la máxima calidad, y por otra el gran esfuerzo por la segmentación de la oferta y el carácter particular de cada lanzamiento, que les ha permitido crear el valor añadido deseado en cada segmento o proyecto de cada bodega. El resultado es que el valor medio de la botella de vino producido en los EE.UU. es muy superior al de muchos de los países productores tradicionales, con cientos de años de historia y experiencia a sus espaldas.
La variedad, su origen, su proceso, su envase, su diseño y su marketing, han hecho mover todos los resortes de las bodegas para crear productos concretos y únicos, dentro de la misma bodega, que no se amparan ni se hacen sombra con otros productos de la misma casa.
El vino se ha convertido en un fenómeno cultural mundial gracias a la globalización del comercio y la evolución productora del nuevo mundo, pero su marketing y su comunicación necesitan un tratamiento personalizado para elevar su valor como producto singular que marca un estilo, y una manera de entender la vida.
Allá por los años 80 del siglo pasado decía Robert Mondavi, icono del vino del nuevo mundo, que “A meal without wine is like a day without sunshine” o lo que es lo mismo “una comida sin vino, es como un día sin sol”.
Este año Robert Mondavi cumpliría 100 años de su nacimiento. Su trabajo, y el de muchos pacientes bodegueros Californianos por hacer del vino un placer, de buen gusto, y de cultura, ha sido titánico a lo largo de estos últimos 30 años. Y consiguieron lo que querían. Hoy Estados Unidos es considerado el mayor mercado de vino del mundo, en valor y en volumen.
Pero si hay una característica que destaca y diferencia a los productores de los EE.UU es, por una parte, la inversión en envase, marketing y diseño de la máxima calidad, y por otra el gran esfuerzo por la segmentación de la oferta y el carácter particular de cada lanzamiento, que les ha permitido crear el valor añadido deseado en cada segmento o proyecto de cada bodega. El resultado es que el valor medio de la botella de vino producido en los EE.UU. es muy superior al de muchos de los países productores tradicionales, con cientos de años de historia y experiencia a sus espaldas.
La variedad, su origen, su proceso, su envase, su diseño y su marketing, han hecho mover todos los resortes de las bodegas para crear productos concretos y únicos, dentro de la misma bodega, que no se amparan ni se hacen sombra con otros productos de la misma casa.
3/6/13
El vino ecológico en China, el mercado del vino que más rápido crece en el mundo
El mercado de productos orgánicos en China se ha multiplicado por cuatro en los últimos 5 años, está valorado en 1,5 millones de dólares según la Biofach (la feria de productos biológicos más importante del mundo) y es el mercado de este sector que más rápido crece en el mundo. Tanto ha subido la demanda de estos productos en el país asiático que hoy por hoy es superior a la oferta que de ellos se hace en los restaurantes del país.
Una muestra de que la fiebre por los productos ecológicos que lleva tiempo instalada en los consumidores chinos se ha extendido al consumo del vino es que en los CWSA (China Wine and Spirits Awards), los premios más prestigiosos del sector del vino y espirituosos en China y Hong Kong, acogerá desde este año el primer premio para vinos orgánicos y licores del mercado asiático, el CWSA Organica.
En los CWSA siempre han podido participar vinos orgánicos, pero este año se ha puesto de manifiesto que un número sorprendente de compradores, profesionales y consumidores están exigiendo más vinos bio que nunca, y que se han ganado su propia competición. “Los consumidores chinos son grandes degustadores de los productos verdaderamente naturales y artesanales”, según Nikolas Prehn, consultor de CWSA para Europa, “y se muestran desconfiados frente a los cultivos genéticamente modificados”.
La competición de estos vinos y licores se hará en catas ciegas a cargo de los 100 jueces participantes, todos ellos pertenecientes a los principales importadores de China, distribuidores, hosteleros y sumilleres. Los CWSA es el mayor y más prestigioso concurso de vinos y licores en China y los resultados anuales son fundamentales para las nuevas marcas y las ya establecidas en este mercado, ya que sus deliberaciones son seguidas con disciplina china por consumidores y comerciantes.
Una muestra de que la fiebre por los productos ecológicos que lleva tiempo instalada en los consumidores chinos se ha extendido al consumo del vino es que en los CWSA (China Wine and Spirits Awards), los premios más prestigiosos del sector del vino y espirituosos en China y Hong Kong, acogerá desde este año el primer premio para vinos orgánicos y licores del mercado asiático, el CWSA Organica.
En los CWSA siempre han podido participar vinos orgánicos, pero este año se ha puesto de manifiesto que un número sorprendente de compradores, profesionales y consumidores están exigiendo más vinos bio que nunca, y que se han ganado su propia competición. “Los consumidores chinos son grandes degustadores de los productos verdaderamente naturales y artesanales”, según Nikolas Prehn, consultor de CWSA para Europa, “y se muestran desconfiados frente a los cultivos genéticamente modificados”.
La competición de estos vinos y licores se hará en catas ciegas a cargo de los 100 jueces participantes, todos ellos pertenecientes a los principales importadores de China, distribuidores, hosteleros y sumilleres. Los CWSA es el mayor y más prestigioso concurso de vinos y licores en China y los resultados anuales son fundamentales para las nuevas marcas y las ya establecidas en este mercado, ya que sus deliberaciones son seguidas con disciplina china por consumidores y comerciantes.
30/5/13
Fórmulas magistrales en base a vinos de Málaga y Jerez, ya en el año 1882.
Noticia extraída de Vino y medicina
Eran los años del “período especial “ en la Cuba de Fidel y por circunstancias de la vida me pasé largas temporadas de trabajo en la isla.
Esta circunstancia me llevó un día a la Farmacia Triolet, popularmente Farmacia Francesa Triolet, también por aquel entonces, me remonto 20 años atrás- nombrada Museo Farmacéutico Nacional de Cuba.
Y es ahora que recuerdo aquel montón de garrafas de vino depositadas en un almacén especial y que provenían de España, sobre todo de Málaga y de Jerez. Curioso igualmente que fuesen vinos españoles y no franceses, siendo la botica de raíces francesas, como su nombre indica por el apellido de los fundadores.
Hurgas un poco, por acá y por allá, con la paciencia y artes personales que hay que utilizar en esos lares y vas encontrando cositas como las etiquetas de productos-medicamentos elaborados con el vino. Por cierto, etiquetas originales maravillosamente conservadas, a pesar de los pesares, que eran y son muchos en la isla.
En este punto vuelves al baúl de tus recuerdos y siempre hay algún remedio de la abuela que recuerdas, o que tu madre te ha recordado: Este catarro o tos o dolor de… se curaba con vino caliente y limón, con vino caliente y miel, con vino y…
El Dr. Triolet tenia sus formulas magistrales y sus preparados debidamente envasados ya en el año 1882. Me retrotraigo a esta fecha por la documentación gráfica tan bonita que les muestro, no porque antes no se utilizara el vino como medicina, que seguro que ya se hacia en las américas y aquí.
La etiqueta de la imagen es copia del original que está en el Museo Farmacéutico de Cuba en la cuidad de Matanzas. Este remedio-medicamento cura un montón de males como se puede ver en la imagen de la etiqueta. La composición del mismo está muy clara: CITRATO DE HIERRO, QUINA Y VINO DE MÁLAGA.
Eran los años del “período especial “ en la Cuba de Fidel y por circunstancias de la vida me pasé largas temporadas de trabajo en la isla.
Esta circunstancia me llevó un día a la Farmacia Triolet, popularmente Farmacia Francesa Triolet, también por aquel entonces, me remonto 20 años atrás- nombrada Museo Farmacéutico Nacional de Cuba.
Y es ahora que recuerdo aquel montón de garrafas de vino depositadas en un almacén especial y que provenían de España, sobre todo de Málaga y de Jerez. Curioso igualmente que fuesen vinos españoles y no franceses, siendo la botica de raíces francesas, como su nombre indica por el apellido de los fundadores.
Hurgas un poco, por acá y por allá, con la paciencia y artes personales que hay que utilizar en esos lares y vas encontrando cositas como las etiquetas de productos-medicamentos elaborados con el vino. Por cierto, etiquetas originales maravillosamente conservadas, a pesar de los pesares, que eran y son muchos en la isla.
En este punto vuelves al baúl de tus recuerdos y siempre hay algún remedio de la abuela que recuerdas, o que tu madre te ha recordado: Este catarro o tos o dolor de… se curaba con vino caliente y limón, con vino caliente y miel, con vino y…
El Dr. Triolet tenia sus formulas magistrales y sus preparados debidamente envasados ya en el año 1882. Me retrotraigo a esta fecha por la documentación gráfica tan bonita que les muestro, no porque antes no se utilizara el vino como medicina, que seguro que ya se hacia en las américas y aquí.
La etiqueta de la imagen es copia del original que está en el Museo Farmacéutico de Cuba en la cuidad de Matanzas. Este remedio-medicamento cura un montón de males como se puede ver en la imagen de la etiqueta. La composición del mismo está muy clara: CITRATO DE HIERRO, QUINA Y VINO DE MÁLAGA.
28/5/13
Preciosa cata de nuestro Rosado elaborada por Cesar Iglesias.
ROSADO F. SCHATZ 2012.
Muskattrollinger.
Hace pocas
semanas estuvimos con Friedrich
Schatz en su casa (y en sus viñedos) de las cercanías de Ronda, Málaga. Fue
un descubrimiento muy grato. Ahora toca presentar sus vinos.
Es de capa
ligera, con un color, entre el rojo rubí y el teja. En nariz nos reciben aromas
a frutos rojos: fresa, guindas; hay también notas anisadas. Además encontramos
un punto de golosina (regaliz rojo). Junto a éstos, y de forma destacada,
aparece el perfume de la rosa. En segundo plano, con un tiempo ya en la copa,
aparecen notas avainilladas procedentes de las barricas en las que se ha
criado.
En boca
resulta fresco, con una acidez excelente; hay notas salinas (ahí está la
biodinámica, el honesto trabajo en el terruño), y un ligero amargor final muy
agradable, que se funden con el recuerdo mineral.
Podríamos
estar hablando de un tinto (cuenta con 13,5% de alcohol, como muchos tintos),
porque, además, este vino ha estado 5 meses criándose con sus lías en barricas
de roble francés (Never). La madera aporta una suave tanicidad que imprime
carácter. Pero no, se trata de un rosado. Otro prejuicio a combatir. Hay rosados
que son vinos excelentes, y éste lo es.
Se bebe con mucha facilidad, con placer, ya que sus notas dulces en nariz, y su delicada complejidad en boca aportan muy buenas sensaciones.
Su precio
se encuentra entre los 15 y 20 €.
¡Salud!
24/5/13
El mundo del vino a sorbos
Lo que conocemos como ecología –“la ciencia que estudia a los seres vivos, su ambiente, la distribución, abundancia y cómo esas propiedades son afectadas por la interacción entre los organismos y su ambiente”- se tiene que acabar convirtiendo en este país, también, en un valor añadido de cualquier tipo de producto que nos llevamos a la boca, y entre ellos está el vino.
Texto: Antonio Egido
Pero como bien se afirma en la página ‘guiapenin.com’ la ecología tiene también sus ‘peldaños’ que vamos a repasar con relación al vino. “En lo más bajo del escalafón tenemos la enología industrial que si cambiásemos al nombre de enología tradicional seguramente sonaría más sugerente. Se trata de la forma convencional de elaborar vino, la práctica totalidad de los vinos que se comercializan en el mundo. Esta enología tradicional no renuncia a aplicar los avances en viticultura y enología, de hecho es consciente de que muchas técnicas respetuosas con el medio ambiente son inevitablemente beneficiosas para el vino”.
Texto: Antonio Egido
Pero como bien se afirma en la página ‘guiapenin.com’ la ecología tiene también sus ‘peldaños’ que vamos a repasar con relación al vino. “En lo más bajo del escalafón tenemos la enología industrial que si cambiásemos al nombre de enología tradicional seguramente sonaría más sugerente. Se trata de la forma convencional de elaborar vino, la práctica totalidad de los vinos que se comercializan en el mundo. Esta enología tradicional no renuncia a aplicar los avances en viticultura y enología, de hecho es consciente de que muchas técnicas respetuosas con el medio ambiente son inevitablemente beneficiosas para el vino”.
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